Calamares
Los calamares frescos que compramos habitualmente el mercado o en las pescaderías, han de ser consistentes, estar húmedos y desprender un suave olor a mar. Para saber si el calamar es fresco, hay que observar su color: cuanto más viva e intensa sea su coloración, señal de que el calamar es fresco. La carne debe ser blanca. Deben conservarse muy frescos hasta el momento de consumirse o cocerse. Frescos o cocidos se conservan uno o dos días en la nevera. También pueden congelarse y así se mantienen en buen estado durante unos 3 meses.
Para prepararlos siempre se deben lavar bajo el agua corriente, frotando los tentáculos con las manos para eliminar los residuos de arena. Después enjugarlos bien, y separar la cabeza del cuerpo, eliminando de ésta los ojos, la boca, la concha transparente y las vísceras. Si son muy grandes quitarles además la piel que los recubre. Se pelan más fácilmente si se sumergen primero medio minuto en agua hirviendo y se pasan de inmediato por agua fría.
Como alimento, forma parte de nuestra cocina tradicional, tomándolo cocinado de diversas formas, aunque quizá guisados en su tinta acompañados de arroz blanco o rebozados y fritos, los típicos calamares a la romana, con los mas consumidos. Su carne es magra y un tanto gomosa.
Puede freírse o asarse y lo mismo se pueden comer calientes que fríos. Conviene cocerlos poco para que no se pongan duros. Pueden marinarse, ahumarse o rellenarse se cuenta con él para la preparación de sopas, salsas y ensaladas. Casan especialmente bien con la pasta o el arroz.
Tanto congelados como en conserva mantiene las mismas propiedades nutricionales que los calamares frescos.
Son alimentos con un alto contenido en agua, sin nada de grasa, muchas proteínas de alta calidad, y mucha vitamina A.
Por su composición, son ideales en las dietas de adelgazamiento, y en personas con el colesterol alto , porque aportan poquísimas calorías y nada de grasa. 100 gramos de calamar son solo 80 calorías, las mismas que un yogur descremado o mitad que 100 gramos de cualquier tipo de carne.
Es un alimento saludable, de sabor suave, que se adapta a cualquier paladar y a cualquier dieta. Un detalle a tener en cuenta es que personas que mastiquen mal o en niños, siempre debe comerse troceado, evitará que se atraganten.