Sardinas
Admiten multitud de preparaciones: fritas, a la plancha, a la barbacoa, en espeto, guisadas, escabechadas, enlatadas, etc. El resultando es siempre un exquisito bocado, sea cual sea su preparación.. el único secreto es que estén ultrafrescas si se van a comer en fresco y que la conserva sea de buena calidad si son enlatadas. Para tener éxito con las sardinas, sólo tiene que cuidar una cosa: “que siempre queden jugosas”. Si las hace demasiado, perderán la grasa que les da el sabor y el aroma.
El tamaño de la sardina es vital para cada tipo de preparación. Las más grandes, resultan adecuadas para asar. La sardina entre pequeña y mediana , “ la Sardinilla”, es la que se cocina frita o rebozada y es excelente en conserva ya que la carne es mas tierna y el sabor mas suave.
La sardinilla, tiene más cantidad de vitamina A y D que cualquier otro pescado. Enlatadas son una buena fuente de calcio y de fósforo. 100 gr de sardinillas en lata aportan el 100% de las recomendaciones diarias de vitamina D, el 40% del calcio. También aportan abundantes proteínas (18% del producto) de gran calidad y sus grasas (8%, aunque varía según el momento de la captura del pescado) pueden presumir de un perfil muy saludable, con abundantes ácidos grasos poliinsaturados Omega 3. Estas grasas hacen de la sardianilla un auténtico alimento funcional, es decir casi podría considerarse un fármaco, excelente para alimentarse bien , para personas con osteoporosis, personas con enfermedad cardiaca, embarazadas en pacientes ancianos con demencia.
Las sardinillas de lata, suponen un aporte energético moderado de unas 210 calorías cada cien gramos de producto que es ligeramente superior a las frescas, no obstante tienen varias ventajas sobre las frescas: no requieren limpieza ni preparación alguna, están siempre listas para el consumo, no necesitan frío para su conservación y, además, se puede ingerir su espina, muy buena fuente de calcio de fácil absorción por el organismo, al ser la sardina rica en vitamina D, que facilita la asimilación del calcio.
Un plato o bocadillo de estas sardinillas en aceite es una excelente merienda para niños y adolescentes (mucho mejor que la bollería, y más adecuada que los embutidos o el chocolate) y una opción perfecta también para las mujeres embarazadas. En realidad, es un producto aconsejable para casi todo el mundo.